NAM MIOJO RENGUE KIO


Este es el tercer estudio al que hemos llamado “Curso introductorio” del Budismo de Nichiren.  Y el primer estudio, para aquellos que no estuvieron presentes, cubrió el tema de lo que llamos “Los diez estados básicos de la vida”  Y en el trayecto de ese estudio se demostró a todos como estos estados básicos de la vida pueden demostrar, o reflejar, aspectos positivos o negativos, dependiendo del esfuerzo que uno realice.

Como recordarán, los diez estados básicos son el estado de infierno, el estado de hambre, animalidad, tranquilidad, euforia, aprendizaje, iluminación parcial, Bodisatva – es un estado en el cual prevalece un fuerte deseo de ayudar a otros – y finalmente, el estado de Buda.  In otras palabras, el budismo explica que ambos estados, tanto el de infierno como el de cielo o Budeidad, existen en medio de nuestra propia vida diaria, en ningún otro lugar.  Y uno puede pasar a través de estos mundos a un velocidad tremenda, de un momento a otro, en nuestra propia vida.  Y dependiendo del efecto que uno realice, ese mundo específico reaccionará de manera negativa, inclusive destructiva, o positiva.  De tal manera que el esfuerzo, obviamente, debe ser el esfuerzo por elevar nuestra condición de vida al estado más elevado de todos que es el de la Budeidad.

De tal manera que el Buda está muy lejos de ser algo separado de este mundo, lejos de ser algo místico y de ser casi un figura super humana.  De hecho, Buda no es otra cosa que un ser humano manifestando la condición más elevada de vida que pueda manifestar y “cualquier ser humano” puede, en su debido momento, manifestar la budeidad.  Buda significa, de hecho, en sentido literal, “ser humano”, y esto es “ser humano” en el sentido de un ser humano completo, un ser humano que manifiesta su máximo potencial como ser humano.

Así que este fue el tema anterior y ahora vamos a pasar a la próxima fase que es la práctica que nos permite, de hecho, alcanzar ese estado en nuestra propia vida a través de la invocación del Budismo de Nichiren, o la entonación de Nam Miojo Rengue Kio.  Así que Nam Miojo Rengue Kio es la práctica fundamental del Budismo de Nichiren.  Y el propósito de cantar Nam Miojo Rengue Kio, una y otra vez, hasta que nuestro corazón se sienta satisfecho, no es solamente el de elevar nuestra condición de vida al estado de Buda, sino además el de proteger en ese estado nuestros deseos, nuestras oraciones, nuestros anhelos, para nosotros mismos y para los demás.

Así que Nam Miojo Rengue Kio es, en otras palabras, lo que el Buda entregó en su sabiduría como la llave que abre la puerta hacia el estado de Buda, el cual existe en todas las personas, para comenzar a darle uso en nuestras propias vidas.  De hecho, lo que Nichiren Daishonin enseñó fue que para poder cantar Nam Miojo Rengue Kio, para poder, de hecho, hacerlo, uno debe estar ya en la budeidad.  En otras palabras, el momento en el que en la vida de uno emerge el deseo de cantar Nam Miojo Rengue Kio, ese deseo proviene del estado de Buda.  Para nosotros eso es algo muy difícil de creer.  Tenemos una visión del Buda como algo que es increíblemente sereno, o tranquilo.  Uno, tal vez, crece pensando que esto es algo que existe más allá del ser humano común.  Pero, de hecho, lo que el mismo Shakyamuni enseñaba era que la Budeidad es inherente en la vida de todo el mundo.  Y, para poder lograr que ese estado sea cada vez más y más la tendencia que prevalezca en nuestra vida, Nichiren Daishonin, quien sucedió al Buda Shakyamuni dos mil años después, enseñó a la gente a cantar Nam Miojo Rengue Kio.

De tal manera que Nam Miojo Rengue Kio es, de hecho, la fuerza dinámica de la vida en sí misma, la fuerza creativa que al mismo tiempo es absolutamente armoniosa y que vemos actuar en la naturaleza, o en cualquier fenómeno del universo.  Pero lo que el Buda enseñó era que esa fuerza estaba detrás de Nam Miojo Rengue Kio, el significado de esas palabras es esa fuerza de energía creativa la cual existe en todo en este vasto universo, incluyéndonos a nosotros mismos.   En otras palabras, la fuerza del ritmo de la vida es Nam Miojo Rengue Kio.  La fuerza creativa que observamos en la naturaleza, la fuerza que hace que las mareas vayan y vengan, y que la luna ejerza un efecto sobre la tierra – lo cual, de hecho, ocurre – y la fuerza que hace atrae los grandes vientos, la fuerza que se observa en la función del sol creando el crecimiento y la salud de la vida, están todas expresadas en las palabras Nam Miojo Rengue Kio.  De la misma manera, Nam Miojo Rengue Kio, por supuesto, contiene no solo la fuerza del bien, sino también contiene está la parte negativa, o destructiva, de la vida.  Todo está contenido en esa fuerza de la vida en sí misma.

Así que, como seres humanos, obviamente, tenemos libre albedrío, ¿no es así?, para usarlo como mejor nos parezca.  Hemos sido dotados con la habilidad para tomar decisiones.  Fuimos dotados con cierto libre albedrío, aunque, por supuesto, tenemos un destino o karma.  Y fundamentalmente, ese libre albedrío nos da lo oportunidad de decidir si queremos o no que nuestra vida actúe y reaccione de manera positiva, creativa y valiosa, o de manera negativa, destructiva y anti valiosa.  Y es cierto que la práctica de elevar la condición de vida al estado de Buda a través de la entonación de Nam Miojo Rengue Kio confirma que todos los estados de la vida desde el infierno hasta la Budeidad trabajan de manera favorable, positiva y creativa.

Pienso que si prestas atención a la vida humana, generalmente, uno puede ver que en este mundo de hoy que esta fuerza no existe ni actúa en la vida de muchos seres humanos.  El detalle sobre esta extraordinaria fuerza de la vida es que no solamente es dinámica y progresiva, sino también armoniosa.  Sin embargo, es bastante obvio que debido a las acciones de los seres humanos, este no es el caso en la vida humana, en el presente y en general.   Cuando los seres humanos tratan de ser progresivos, lo cual, ellos siempre deben honradamente desear serlo, siempre pareciera ocurrir lo mismo, se encaminan hacia la confusión y el caos.  No hay cohesión en la progresividad humana, lo que una persona hace, lo hace frecuentemente a expensas de otra persona.  Al mismo tiempo, si los seres humanos desean comportarse de manera armoniosa todos juntos a la vez, pareciera que, para poder lograrlo, tuvieran que negar la progresividad.  Tremendos esfuerzos se han hecho, ¿no es así?, a través de la historia  para alcanzar la armonía entre los seres humanos, pero pareciera que siempre terminan transigiendo, que es una actitud muy vaga y siempre resulta en un retroceso en lugar de un progreso.  Entonces, ¿cómo puede un ser  humano, o los seres humanos, en general, no solo lograr un progreso dinámico, sino además lograrlo en perfecta armonía?  La única manera, dice el Budismo, es que los seres humanos se cercioren de que la vida de cada uno coincida, individualmente, con el ritmo de la fuerza de la vida misma, porque la fuerza de la vida en sí misma actúa progresiva y armoniosamente en su estado natural.

Así que me gustaría, en varios puntos, citar una de las escrituras de Nichiren Daishonin quien es conocido como el Buda de la era de Mapo en el Budismo, la era que comenzó a correr desde aproximadamente los 900 y los 1000 A.D.  En una de estas escrituras, que data del siglo XXIII llamada “Sobre Alcanzar la Budeidad” él dijo esto – “Sobre el Logro de la Budeidad en Esta Existencia” dice así:  “Lo mismo ocurre con un buda y un mortal común.  A uno se denomina mortal común, pero una vez iluminada, pasa a llamarse Buda.  Hasta un espejo empañado brilla como una joya cuando se pule, una mente actualmente nublada por las ilusiones provenientes de la oscuridad innata de la vida es como un espejo empañado, pero una vez que se pule, se aclarará reflejando así la iluminación de la verdad inmutable. Haga surgir una fe profunda y lustre su espejo noche y día. ¿Cómo pulir su mente? Tan sólo entonando Nam-myoho-renge-kyo.”  En otras palabras, el espejo el espejo empañado existe en todas las personas.  Así que Nichiren Daishonin dice: “¿Cómo llegas a comprender esto?, a través de la práctica de la entonación de Nam Miojo Rengue Kio.  Usted pule su vida y comenzará a ver las cualidades del Buda emergiendo en ella” – Así que este es el trasfondo, muy resumido, quizás, de la razón por la cual cantar Nam Miojo Rengue Kio es la práctica fundamental del Budismo de Nichiren.

Esta entonación es en sí el ritmo de la vida expresado en palabras a través de la boca humana, pero este ritmo vital es expresado, por supuesto, a través del sonido otros todos los demás seres vivos.   Y lo que el Budismo dice es que – “La fuerza de la vida, o fuerza vital, existe en todo lo que habita el universo, así que ¿por qué iban a ser los seres humanos la excepción?  La fuerza de la vida en este universo también existe en cada uno de nosotros, pero muchas personas no saben cómo aprovecharla.  Sacar provecho de esta fuerza a través de la entonación de Nam Miojo Rengue Kio es el logro del que habla Nichiren Daishonin.

Resulta muy interesante el hecho de que los físicos están cada vez más claros en cuanto a que tanto el hombre como la mujer contienen dos tipos de energía, a una la llaman energía mecánica; y a la otra, algunos comienzan a llamarla energía o fuerza universal.  Así que el enfoque de los físicos es, por supuesto, una hipótesis de que ya que la energía existe en todo el universo, puede existir también en la vida de cada ser humano.  Y esto es exactamente lo que el budismo enseñaba a principios de hace aproximadamente tres mil años.  Sin embargo, esta fuerza de la vida, este poder increíble, esta fortaleza impresionante que causa todos los fenómenos naturales que no cesan de sorprendernos, existe también en la vida de los seres humanos.  Solo tienen que aprovechar esa parte y darle uso, por supuesto, tienen la capacidad de superar todos los obstáculos que se les interpongan para comenzar a vivir vidas felices.  Así que, ¿dónde ha ocurrido que los físicos hayan dado respuestas acerca de cómo activar ese poder?  El Buda dijo: “cante Nam Miojo Rengue Kio” y esto es lo que aquellas personas que son miembros y que ya están practicando, hacen día a día, puliendo su  espejo tal como Nichiren Daishonin lo enseñó.

Así que este esfuerzo de ponerse uno mismo en ritmo con la fuerza universal de la vida en sí misma se describe, o transmite, en la palabra Nam de Nam MiojoRengue Kio.  Nam significa devoción, o esfuerzo abnegado.  No se puede explicar Nam correctamente sin incluir, de hecho, la palabra “esfuerzo”.   A través del esfuerzo de Nam podemos encarrilarnos y avanzar al ritmo universal de la vida en sí misma.  Bien provistos, continuamos  la palabra “Nam” con “Miojo Rengue Kio” lo cual explicare más detalladamente luego.  Así que Nam es estar en ritmo, es el esfuerzo para abnegarnos día tras día.  En nuestra práctica cantamos Nam Miojo Rengue Kio por varios períodos de tiempo, dependiendo enteramente de nosotros mismos, como individuos, al menos dos veces al día, una vez en la mañana y otra en la tarde.

Pero, ¿cuál es el propósito de esto?  Esta causa es lo que el Buda habló.  Despertamos alterados una noche mientras dormíamos, a lo mejor tuvimos pesadillas, sueños, tal vez estábamos cómodos, o incómodos, lo que sea…  En todo caso, nuestra vida no está muy balanceada que se diga cuando despertamos, así que lo primero que hacemos es recuperar el balance con la fuerza de la vida al comenzar el día.  En otras palabras, nos montamos en la cresta de la ola del ritmo de la vida y tratamos de cercioramos de pasar el resto del día en la cresta de la ola.  Así que, por supuesto, uno no llega a comprender esto de inmediato, toma tiempo, práctica y esfuerzo, para llegar a crear esta fuerza, o tendencia de vida.  Pero mientras más se practica, más uno descubre que uno está en la cresta de una ola, cada vez por más y más tiempo, y que esa ola te va llevando durante gran parte del día y esto te va permitiendo surfear, o pasar por encima de los obstáculos que se van presentando en tu vida.  Esto es los que se llama en Budismo una prueba real.

Nichiren Daishonin dijo que la verdadera religión debe satisfacer tres pruebas; primero, la prueba literal o histórica; segundo, la verdad teórica; y tercero, la prueba real.  La prueba real – dijo Nichiren – es la más importante de todas.  A través de la práctica de entonar Nam Miojo Rengue Kio, muy rápidamente, en nuestras vidas, logramos obtener prueba real con respecto a algo que verdaderamente está cambiando y pareciera que nuestro medio ambiente trabajara más que antes a favor de nosotros.  La verdad entonces es que comenzamos a conectar nuestra vida con esta increíblemente creativa y armoniosa fuerza de la vida universal.  Y por ende,  nuestro medio ambiente comienza a trabajar en ritmo con esa conexión, reflejando, como lo hace nuestro medio ambiente, todos los estados de vida por los que vamos atravesando.  Así, muy rápidamente, uno obtiene prueba real, y si no fuera por eso, es obvio que sería demasiado difícil para los seres humanos continuar haciendo esfuerzos en el Dharma.  El hecho de que la prueba real aparezca rápidamente es la razón por la cual la gente se siente satisfecha y desean continuar practicando.  Y a través de esa prueba real en nuestras vidas, la fe en las enseñanzas de Buda crecen de manera constante y el deseo de practicar es cada vez mayor.

Para darles un pequeño antecedente, Nichiren Daishonin fue la persona que declaró Nam Miojo Rengue Kio por vez primera, era un Monje del siglo XXIII, en Japón, para ser exactos fue el 28 de Abril de 1253.  Lo que llevó a Nichiren a hacer eso fue el hecho de que siendo un niño pequeño nacido en una familia  muy pobre y, como otros niños muy inteligentes de su edad, fue educado en el templo local, cerca de su pueblo, en la Península que ahora se llama Península de Chiba.  Después de algún tiempo, un año o dos, en este templo, aún a su corta edad, lo golpeó la confusión de las enseñanzas budistas de aquella época.  No sé si alguno de ustedes conocen la historia de Japón en esa época, pero era un época de gran confusión, y el budismo había descendido a un miríada de sectas, muchas de las cuales ignoraban, inclusive, las enseñanzas de Shakyamuni y basaban sus prácticas en enseñanzas que habían sido inventadas por gente que había aparecido recientemente en la historia.

Aparte de eso, en aquella época, Japón estaba inmersa en un estado extremo de confusión.  No había existido antes una época parecida de desastres naturales en toda la historia de Japón.  En los cuarenta años aproximadamente, que rodearon la época del nacimiento de Nichiren, ocurrieron los peores y más frecuentes terremotos, tifones, epidemias, inundaciones, sequías y toda otra forma de desastre que Japón jamás había padecido en toda su historia y que todavía no se ha vuelto a ver.  Así que Nichiren Daishonin, como todo un joven extraordinario, con su joven mentalidad de naturaleza buscadora dijo: “Si el Budismo es realmente la verdad, entonces por qué está este país, que es supuestamente budista, sufriendo tan desesperadamente?   Y no pudo lograr, debido a su mente buscadora,  dejar de pensar en la situación.  Si el Budismo es la verdad y si Japón está practicando la verdad, ¿por qué está la gente sufriendo en masas, muriendo por las sequías, por las inundaciones, terremotos, tifones y otros?

Así que él, en aquella época, tenía una clara introspección en la luz.  Él había, si se puede decir, nacido en un estado de iluminación, y había, básicamente, en lo profundo de su existencia, comprendido que el budismo había tomado el camino equivocado y cuál había sido la equivocación.  Y esto se puede ver claramente en sus escritos de aquellos días.  Pero el punto era, claro está, que él tenía que comprobarlo, ante la gente, ante las autoridades que regían y ante las otras sectas del budismo que para esa época existían.  Así que, durante muchos años, alrededor de 15 años, de hecho, viajó a todos los centros de enseñanzas budistas más importantes del Japón para poder justificar y validar su comprensión de la verdad esencial a través de la documentación budista.  Nichiren deseaba hacer una conexión entre lo que él consideraba correcto a las enseñanzas del Buda Shakyamuni dos mil años antes de él, de manera que la gente pudiera ver con claridad que en las corrientes ortodoxas del Budismo la práctica de Nam Miojo Rengue Kio mantenían perfecta concordancia con las predicciones de Shakyamuni y la verdad que había enseñado Shakyamuni hace tantos años atrás.

De manera que, habiendo llevado a cabo aquella tarea hasta su entera satisfacción y habiéndose preparado a sí mismo, por así decirlo, para debatir con quien dudara de él, o lo atacara, debido a sus puntos de vista, lo que además tuvo que hacer realmente muchas veces durante su vida, decidió volver a su templo de origen y fue aquel día, 28 deAbril, que declaró que la verdad fundamental del Budismo estaba contenida en la frase Miojo Rengue Kio y que si la gente se consagrara a ella, es decir “Nam”, y repitiese esta frase, una y otra vez, hasta que se sientan satisfechos, entonces no sólo la gente del Japón, sino toda la gente del mundo, se darían cuenta de que están transcendiendo sus destinos infelices, transformando el karma, y logrando vidas plenas y colmadas de beneficios.

Pero tan pronto él hizo esta ésta declaración, todos los infiernos descendieron hacia él que era un monje común y corriente, proveniente de una familia humilde, no portaba títulos de honor ante la sociedad y eso produjo rechazo desde el momento de su declaración, gente de su propio templo desearon atacarlo y la autoridad local, así como las demás, ordenaron a los guardias arrestarlo.  Escapó y el resto de su vida la pasó batallando con toda suerte de persecuciones para poder lograr finalmente establecer su enseñanza con firmeza, de manera que jamás tuviera que morir realmente al momento de su verdadera muerte.  Esto logró llevarlo a cabo, por supuesto,  y el hecho de que hoy estamos cantando Nam Myoho Rengue Kyo, muchos de nosotros, somos prueba de ello.   De manera que, de muchas maneras él explica el por qué estas persecuciones debían ocurrirle a él, pues respondían a las predicciones del Buda original Shakyamuni de hacía 2000 años.  Dos mil años antes de aquella época, Shakyamuni reveló los diferentes tipos de persecuciones, las cuales Nichiren Daishonin, el buda de esta era, la era de Mappo, habría de sufrir en carne propia.

Y así como la práctica se fortalece y la comprensión crece, así también las funciones demoníacas de la vida se manifestarán para interferir, si esto no fuese así – declaró – no habría manera de saber que esta es la verdadera Ley.  En otras palabras, si usted activa un fuerza inmensamente positiva, el lado negativo de la vida, antes que nada, se resistirá desesperadamente, esto es propio de la naturaleza misma, o ritmo de la vida, para impedir que la otra fuerza gane la batalla.  En otras palabras, es la misma vieja historia entre el bien y el mal, fuerzas positivas y negativas que son inherentes en la vida.  Así que, aún hoy, cuando deseamos decidir, o decidimos cantar sean 15 minutos o media hora de daimoku – daimoku refiriéndonos a la invocación de Nam Miojo Rengue Kio – encontraremos siempre, posiblemente, o frecuentemente, que las fuerzas negativas se manifiestan en forma de toda clase de situaciones que pretenden hacernos desistir.  Tal vez nos provoca otra taza de café, o tal vez uno desea leer el periódico primero.  De tal manera que, aún en estos pequeños detalles las fuerzas negativas se hacen evidentes cuando uno desea comenzar a cantar Nam Miojo Rengue Kio.  Esto se conoce en el Budismo como Sansho Shima, o lo que es lo mismo, los tres obstáculos y los cuatro demonios.   Los tres obstáculos y los cuatro demonios representan la fuerza negativa de la vida, que surgen automáticamente, de la misma manera que lo hace un avión cuando está despegando y es encuentra con la resistencia del viento.  De hecho, a menudo se hace esa comparación porque  un avión necesita de esa resistencia para poder volar y esa resistencia  siempre está intentando derribarlo.  De la misma manera la resistencia de esa parte de la vida, esa batalla, es, de hecho, lo que nos obliga a realizar grandes esfuerzos.  De manera que, esa fuerza que se resiste es también una fuerza valiosa.  Así que ese esfuerzo para superar la fuerza negativa y la práctica de las enseñanzas de Buda, todo está implícito en las palabras Nam Miojo Rengue Kio.

Enonces, ese pequeño trasfondo histórico ha sido más que suficiente por el momento, lo que Nichiren Daishonin coprendió en esencia fue que la enseñanza más importante de todas las enseñanzas del Budismo era aquella que, sin ninguna sorpresa, el mismo Shakyamuni había llamado su enseñanza suprema, esta es El Sutra del Loto.  Y el título del Sutra del Loto, de hecho, en fonética japonesa, aplicado a caracteres chinos, algunos son un poco complicados, es Miojo Rengue Kio.  Ese es el sonido japonés a los caracteres clásicos chinos en los cuales ese Sutra fue escrito.  Por supuesto que la primera vez fue escrito y grabado en sánscrito.  En sánscrito se le reconoce como Sadharmapundarikasutra, luego se tradujo al chino en la corriente del Budismo a medida que pasaba por China, luego a Japón, y el sonido de esos caracteres chinos es Nam Miojo Rengue Kio.  De tal manera, todas las enseñanzas budistas están contenidas en el título, la esencia de todo con el Sutra, su significado, con todo respeto, está enteramente contenido en el título.    Así que Nam Miojo Rengue Kio, esa frase corta de cinco caracteres, miojo rengue kio, contiene toda la verdad del Budismo, económicamente, si gustan verlo de esa manera, guardados en las profundidades del significado de esos cinco caracteres.

Así que el mismo Shakyamuni dijo: “Este Sutra es mi enseñanza suprema, descarten todas las enseñanzas previas”  Pero esto fue muy difícil de comprender para la gente, y de hecho, muchos de sus primeros seguidores nunca lo escucharon predicar el Sutra del Loto, lo cual ocurrió ocho años antes de su muerte, en un total de alrededor de cincuenta años predicando.  Así que esa instrucción dada a sus discípulos de descartar las enseñanzas previas al Sutra del Loto, o no fue comprendida, o muchas veces no fue ni siquiera escuchada, o muchas veces no fue obedecida como debía ser.  En otras palabras, Nichiren Daishonin estaba allí diciendo. “esto contiene la esencia de la vida”.  El Sutra del Loto concierne a la verdad esencial o suprema de la vida, esa verdad está contenida en el título Miojo Rengue Kio.  Es decir, si nosotros consagramos nuestra vida a ese Sutra, el cual está contenido en el significado de esos cinco ideogramas, estaremos en ritmo con esa Ley.  NIchiren fue aún más allá de eso y dijo que esta enseñanza por si sola contenía la totalidad de las ochenta mil enseñanzas del budismo.  Por consiguiente, esos cinco ideogramas contienen la esencia de todo.  Así que espero que eso de alguna manera les sirva como antecedente histórico.

Así que, en otras palabras, Shakyamuni estaba explicando su teoría sobre la vida  y su experiencia de iluminación, en el Sutra del Loto, pero nunca explicó cómo podía uno alcanzar la iluminación a través de este Sutra.  El Sutra claramente revelaba que cada ser humana tiene en sí mismo la naturaleza de Buda, el asunto era como hacer que ese estado se activara de la misma manera que lo había activado el Buda Shakyamuni, o Gautama Buda – es a veces también su nombre.  Sin embargo, él sí dijo que este Sutra sería la enseñanza suprema para la era de Mappo, que es la época que estamos viviendo ahora.  Y además, dijo que en esa época las personas tendría la capacidad intelectual para ser capaces de captar y comprender esta enseñanza y practicarla.  También dijo en un Sutra que el Buda nacería en un país al noreste de donde él predicaba, nacería en las primeras etapas,  en los primeros quinientos años de la era de Mappo.  Y la misión de esta persona sería enseñar a las personas de esa época a encontrar la felicidad a través del Sutra del Loto.  Así que este ha sido el antecedente histórica de cómo Nichiren Daishonin declaró Nam Miojo Rengue Kio.

Sin embargo, en la carta que se refiere al hecho “Sobre Alcanzar la Budedidad”  Nichiren Diashonin dijo esto: “Por lo tanto, cuando usted canta la Ley  mística de Nam Miojo Rengue Kio y recita el Sutra del Loto” – eso se refiere a recitar varios versos del Sutra del Loto, lo cual hacemos todos los días como parte de nuestra práctica, lo cual es un tema de otro estudio – “usted debe activar la convicción de que Nam Miojo Rengue Kio es su propia vida”.  Así que, aunque Miojo Rengue Kio es la vida en el universo entero, la fuerza de la vida en sí misma, es también su propia vida.  Y en otras cartas y enseñanzas, Nichiren Daishonin dijo – “a menos que usted comprenda que Nam Miojo Rengue Kio es su vida, usted no estará practicando este Budismo.”  En otras palabras, esta práctica no concibe ninguna fuerza externa a la cual se le tiene que hacer suplicas para poder alcanzar la felicidad.  Lo que el Budismo enseña es que el poder está dentro de usted mismo.  Por supuesto, también se encuentra fuera de usted, aunque no en mejor ni mayor alcance, y también está dentro de usted.  Por lo tanto, el propósito absoluto es encontrar la llave que abre la puerta y libera eta fuerza en la propia vida de uno.  Esta fuerza que atraviesa el estado de Budeidad tiene los ingredientes de todas las causas del Buda, causas de sabiduría, compasión, valor y así sucesivamente…

Así que ahora me gustaría solo ir y explicar el resto de las palabras que conforman la frase un poco más detalladamente.  Principalmente, Miojo, Miojo tiene el significado literal que es Ley místia.  Myo es mística, Jo significa Ley.  Otra manera de comprender esto sería decir que místico se algo que no se ve, difícil de entender, Jo o Ley es algo que se puede ver.  Entonces, por supuesto, todos sabemos que la vida consiste de ambos aspectos, uno espiritual y otro físico o material.  De tal manera que podría decirse que Jo es el aspecto material o visible de la vida y myo es el aspecto espiritual o invisible de la vida.   Todos estos significados están contenidos en los caracteres myo y ho.  Así que esto es fundamental para la comprensión de la verdad de la vida desde la perspectiva budista.  En otras palabras, todos los aspectos de la vida, tanto en el sentido material como el espiritual, están constantemente pasando a través de las facetas de la vida y de la muerte, de lo visible e invisible.  O sea, que cada una de los miríadas de fenómenos de la vida, todas las manifestaciones de la fuerza de la vida que vemos a nuestro alrededor están atravesando este increíble ciclo de visibilidad e invisibilidad.  Entonces, por supuesto, lo vemos en la vida y en la muerte, en seres humanos o en animales.  Pero, además, lo vemos hasta en las cualidades espirituales, o las emociones espirituales, la tristeza puede emerger y aparecer y hacerse manifiesta en forma de lágrimas, o en forma de una cara melancólica.  Algo cambia en la vida de la persona y entonces eso desaparece y aparece una sonrisa.  ¿A dónde se fue la tristeza?  Ciertamente no ha desaparecido de la vida de la persona porque si llega a aparecer otra circunstancia la tristeza volverá a aparecer otra vez y lo mismo ocurrirá con la alegría y con el resto de las emociones, volverán a manifestarse.  ¿Pero a dónde van cuando no se manifiestan?  Lógicamente que de haber una respuesta sería que se mantienen latentes.  Siempre están allí en la vida de uno, existiendo y aún así no existiendo, como lo describe el Buda.  De manera que esto es lo que todo en la vida está realizando, todo en este vasto universo atraviesa de una fase de visibilidad a una fase de invisibilidad, y así sucesivamente…  Esto es parte del ritmo de la vida.  El ritmo de la vida, dice el budismo, es que todo lo contenido en ella está pasando a través de un ciclo que a un momento se ve y al otro momento no se ve.  Por ello algunas veces describo el ciclo del nacimiento, la madurez, la muerte y luego el estado de latencia que en budismo se describe con una simple palabra, Qu, y luego otra vez nacimiento.  Así como esto ocurre, en la caso de la alegría o de la tristeza, también ocurre en el caso de las plantas y los árboles, en el caso de los animales, y la biosfera y los seres humanos no tienen por qué ser una excepción.  No sería otra cosa más que arrogancia imaginar que somos diferentes al resto de todo lo que existe en el universo.  Lógicamente esto también ocurre en nuestras vidas y una vez que nos hacemos conscientes de este ritmo de Myo y Jo podemos verlo actuar en nuestras vidas.  Podemos, de hecho, darnos cuenta y verlo en nuestra vida diaria.

De manera que esto es Miojo, este ciclo constante que lleva a cabo cada ser viviente en estado de manifestación y latencia.  Así que período de latencia tiene un propósito y ese propósito, nuevamente, está conectado con la Ley de Nam Miojo Rengue Kio, el propósito del estado de latencia es el de activar la fuerza vital suficiente dentro y alrededor de determinada entidad de vida, de manera que tenga la fuerza suficiente como para soportar otra envoltura física, para nacer, en otras palabras, una vez más, lo cual debe hacer en cada ritmo de la vida, en forma física, y contribuir con las funciones de este mundo y del gran universo.  Este es el estado de latencia, el cual llamamos muerte, en términos humanos, aunque es lo más lejano que hay de la muerte, no es muy diferente, en cierta manera, de un período de sueño, debemos dormir para recuperar energía para el próximo día.

Aquí me quiero referir a la energía mecánica.  El el caso del estado de muerte, es un período en el cual uno debemos regenerar nuestra fuerza vital para poder tomar otra forma física.  Así que ese es el aspecto de la vida que el Budismo y Nichiren Daishonin describen como Miojo, o la Ley de la vida.  Pero esta Ley no tiene otra faceta aún más importante y es la de la flor de loto.  Rengue significa literalmente una flor de loto y una flor de loto es, en el mundo de la naturaleza, algo especialmente único, porque produce sus flores y sus semillas al mismo tiempo.  El simbolismo, desde el punto de vista de la sabiduría budista, es que la aparición de la flor de loto y su semilla, al mismo tiempo, representa la Ley de causa y efecto.  Lo que el Budismo dices es que cada acción que llevamos a cabo en pensamiento, palabra, o acción, es una causa y al momento de que la causa se haga efecto se construye inmediatamente en nuestra vida.  Así que el efecto puede no aparecer hasta mucho después cuando las circunstancias y condiciones emerjan, sin embargo, se construye inmediatamente en nuestra vida.  Para dar otro ejemplo sencillo, suponiendo que vas a esquiar cuando tienes quince años, o diecinueve años, y te aporreas el tobillo y no tomas las precauciones adecuadas ni el tratamiento adecuado para su cura, o los doctores te lo embarullan para salir del paso, puede que en el momento no te de molestias, pero luego, a los cuarenta años, a medida que comienzas a entrar en la edad madura, comienzas a darte cuenta de que te da reumatismo, o surge cualquier otro malestar.  Ese es un ejemplo muy sencillo de algo que puede ser extremadamente sutil.

Así que lo que el Budismo dice es que cada momento de la vida estás haciendo causas.  Por lo tanto, cada momento de la vida estás creando efectos, lo cuales permanecen latentes por un tiempo y luego aparecen en tu vida de una manera u otra y su efecto siempre es exactamente correspondiente a la causa, de acuerdo a sus valores o anti valores concierne.  Si haces una causa maravillosa, noble y pura, entonces el efecto de esa causa en tu vida, cuando aparezca, será maravilloso, noble y puro.  En cambio, si haces una mala causa, una causa que hiera a alguien, entonces el efecto, cuando aparezca en tu propia vida, será una forma similar de sufrimiento.   De tal manera, lo que el Budismo explica es que la Ley de causa y efecto es absolutamente inevitable, no se puede escapar de ella.

En los viejos tempranos días del budismo, los describían como una especie de estilo legendario como dos pequeños dioses que se sentaban, uno en un hombro y otro en el otro hombro.   Uno de ellos iba grabando las causas y el otro se aseguraba de que los efectos de tales causas ocurrieran.  Así que así es como esto ocurre y una vez que tu visión ha despertado con respecto a esto  puedes verlo operando en tu propia vida.  Uno puede, con sinceridad, echar una mirada al pasado de la propia vida y ver donde se han hecho las causas que han producido los efectos que han sido relativos a estas con exactitud.  De esa manera uno se va a ajustando gradualmente a la comprensión de que esto está sucediendo no solo una vez a la semana, sino cada día, a cada instante.  Entonces, cada instante de la vida uno está reaccionando a un efecto, el cual, en sus términos, se convierte en una causa.  Así, el destino o karma es la cadena de esas causas y esos efectos.  Lógicamente, si el estado básico de la vida de uno es, vamos a decir que es la ira, entonces la tendencia a estar molesto se revela en causas que producen efectos y los efectos siendo tales que perpetúan la ira en una cadena,  no solamente a través de toda una vida, sino de muchas existencias, porque el Budismo también señala que la entidad de la vida, aún cuando pase al estado latente seguirá llevando el patrón de causa y efecto a través de la próxima existencia por toda la eternidad.

Por consiguiente, cuando uno regresa a la práctica del Budismo, nuevamente, el propósito de dicha práctica es darle a uno el poder de mantenerse haciendo causas buenas, grandiosas, puras. De tal manera que a través de realizar causas buenas, grandiosas y puras a través de la práctica del budismo y de mantenerse en la práctica día y noche uno gradualmente trasciende o ilumina el mal karma que pueda haber creado en el pasado haciendo malas causas.  Creo que este es uno de los puntos principales de la filosofía budista, no sólo de la filosofía misma, increíblemente profunda y extensa,  redondeada y abarcadora de todo, sino que además uno recibe una práctica que le da a uno el poder de mantener esa filosofía viva.   Bueno, el mundo ha estado repleto de filosofías, pero cuantas de esas filosofías le ha dado al ser humano una práctica para vivirla en realidad, no sólo hoy y mañana, no sólo como una forma de reflexión nocturna, no sólo como una gracia por seis meses, sino para año tras año tras año tras año, para toda la vida y más.  Esto es  lo verdaderamente extraordinario.

Ustedes pueden darse cuenta ya de que Miojo y Rengue expresan el ritmo de la vida en sus dos facetas primordiales.  Una faceta es la del ciclo de manifestación y latencia y la otra es, podríamos decir, la que fluye a través de este ciclo como el zig zag de una maquina de tejer, la Ley de causa y efecto.  Veamos ahora, esto es increíble, en cierta manera parece simple, sin embargo, en cierta otra manera es increíblemente complejo y complicado, cuando uno trata de imaginar el patrón de todas esas causas y efectos, cada minuto de cada día de cada ser vivo, fluyendo a través de este ciclo de manifestación y latencia, de vida y de muerte.

Ahora, la última palabra es Kio, Nam es devoción, Miojo se refiere a este increíble ritmo o conducta de la vida universal, Rengue incluye a esta creación la Ley de causa y efecto.  Y kio, cuyo significado literal es sonido, o Sutra, enseñanza, comunicación, o inclusive, en términos modernos, vibración.  De manera que, lo que el Budismo expresa es que todo en el vasto universo está conectado rítmicamente a través del sonido, a través de kio.  En otras palabras, ningún hombre, ninguna mujer, ningún ser vivo, es independiente de cada uno de los seres vivos restantes en el universo entero.  Lo que hago en este instante no sólo está afectándolos a ustedes y a mí mismo, lógicamente, no sólo estoy afectando la casa de mis amigos donde estoy dictando este estudio, sino que estoy afectando el universo entero.  Este es un pensamiento impresionante, ¿no es cierto?  En otras palabras, las ondulaciones producidas por las acciones de cada ser vivo es percibida por el resto de los seres vivientes.

El Budismo describe esta interconexión con un grandioso principio que se conoce en japonés como Esho Funni, la inseparabilidad del individuo y su medio ambiente.  Cualquiera sea la acción, y eso incluye tanto lo espiritual como lo físico, que una persona realiza, es reflejada inmediatamente en el medio ambiente que rodea a esa persona.  Y ya que cada medio ambiente coincide con muchos otros medios ambientes, ese efecto se va a sentir también en otros medios ambientes y esto continúa  más allá y más allá, hacia afuera, hacia afuera, lejos, penetrando el universo.  Así es que, lógicamente, si una sola persona, especialmente en occidente, verdaderamente hubiera comprendido este principio, no creo que hoy existiría la inconcebible contaminación y destrucción del medio ambiente que vemos en muchos países.  Tal vez existiría, porque la codicia es mucho más fuerte, pero el hecho es que esto ha ocurrido porque ningún ser humano ha comprendido realmente el principio de Esho Funni de la absoluta inseparabilidad del individuo y el medio ambiente en el cual existimos.  Así es que este medio ambiente refleja y, por supuesto, nos refleja a nosotros.  Suponiendo que uno se encuentre en estado de ira y que uno va a un salón de clases, o a una oficina, o de vuelta a casa con su familia y que aún sin decir una sola palabra esa ira se irradia hacia ese medio ambiente.  Una persona llena de ira entra en una habitación y todo el mundo puede sentirla, aunque no diga nada, y de hecho, sin ni siquiera verla.  Lógicamente, es verdad que la ira se refleja en las mejillas coloradas y miradas penetrantes, pero aún sin ver a la persona se puede sentir la ira en la habitación.  Lo mismo ocurre con el estado de infierno, si una persona se encuentra en estado de infierno tienen una tendencia a arrastrar a todos los demás al estado de infierno también, si es que lo pueden hacer.  Uno siente la fuerza de esa miserable frustración halando.  Y, lógicamente, lo mismo implica el estado de Buda, esta es la parte importante, así como uno puede arrastrar a otros al estado de ira o de infierno, así también puede uno precipitar a otros al estado de Buda.

Por consiguiente, si el estado de Buda pasa a ser cada vez más y más el estado de tendencia la vida de uno y la vida del medio ambiente reaccionará naturalmente,  por supuesto, el estado de Buda en todas las cosas que le rodean a uno comienzan a reaccionar al estado de Buda en la propia vida de uno y viceversa.  Así que el Budismo enseña que lo más importante para lograr la felicidad humana es elevar la propia condición de vida de manera que el medio ambiente reaccione a ese mismo estado elevado.  Y por supuesto, esta es la razón por la cual la gente practica, descubren que obtienen beneficios y a veces puede incluso parecer que están ocurriendo milagros, casi como una cuestión mágica.  Por qué es que antes de comenzar a cantar, ustedes saben, yo fui a hablar con el gerente de mi banco cientos de veces y nunca me aprobó un crédito, sin embargo, este mes, después de haber cantado NMRK fui a verlo y me lo dio.  Y suena absurdo este ejemplo sobre el dinero, pero para algunas personas resulta ser un ejemplo increíblemente importante.  ¿Por qué? Porque antes algo en la vida de esa persona estaba obstaculizando o desagradando a su naturaleza más elevada.  Sin embargo, hacer causas solo para obtener un crédito nunca le resultó.  Sin embargo, cuando esa persona eleva su condición de vida a su estado más elevado, ese estado se refleja también en la conducta del gerente del banco, también ocurre lo mismo con su esposa y con el resto de las personas.  Y esto, por supuesto, es un principio fundamental en el Budismo que uno puede muy pronto comenzar a comprobar por uno mismo.

Tenemos entonces que cantar Nam Miojo Rengue Kio es fundamental no solamente para nuestra felicidad, sino para la felicidad de nuestro medio ambiente.  Por lo tanto, uno puede decir que aunque una sola persona este cantando Nam Miojo Rengue Kio está afecando beneficiosamente no solo a su propia vida, pero con toda certeza la vida de sus amigos, sus relaciones, su familia, y, de hecho, la vida de todo el planeta llamado tierra, y todas las cosas hasta abarcar el universo mismo.  Así que lo que digo aquí hoy en este estudio es Kio, está afectando nuestras vidas, sea positivamente, o negativamente, no lo sé, sin embargo, está produciendo un efecto sobre todos ustedes.  Mi medio ambiente está coincidiendo con otros y viceversa.  Así que las ondulaciones de lo que digo van hacia ustedes y más allá hasta quien sabe cuán lejos desde lo profundo de ustedes y del medio ambiente que rodea a cada uno de ustedes.  Tal vez cuando vayan a desayunar mañana en la mañana uno de ustedes le diga a su esposa algo sobre anoche, que seguramente escuchaste a un tonto que hablaba un montón de  estupideces, en cuyo caso las ondulaciones no han sido terriblemente buenas.  Pero si dice – “oh estuvo muy interesante, sabes, y él dijo esto y aquello.. – y su esposa dice -  ¿en serio? Qué interesante” – y luego ella le dice a sus amigas, así es como las ondulaciones siguen expandiéndose.

Así que a eso es a lo que nos referimos con Nam Miojo Rengue Kio.  Creo que debo mencionar la práctica real.  Una cosa que Nichiren Daishonin dijo fue que debíamos cantar Nam Miojo Rengue Kio hasta sentirnos satisfechos, esto quiere decir ser honesto con uno mismo.  Una vez  escuché al presidente de nuestra sociedad laica decir  que no había ningún sentido en que un miembro llevara la cuenta del daimoku de otro miembro, porque la vida de cada persona es totalmente diferente, totalmente diferente, entre sí.   Nichiren Daishonin dijo – cante hasta sentirse satisfecho – Y la verdad es que si usted es verdaderamente honesto consigo mismo, usted siente – “yo debería cantar más hoy” - o – "para trascender este problema sé que necesito cantar más” – O igualmente, si usted está muy tenso y ha trabajado mucho y es verdaderamente honesto consigo mismo, usted, nuevamente, sentirá – “No, ya es suficiente” – ya sabe – “suficiente por hoy. “  Esto significa ser honesto consigo mismo como si usted tuviera que revisarse a usted mismo y asegurarse de que usted está realmente, sinceramente, observando su propia vida y examinándola. 

Y esto es lo que Nichiren Daishonin en otro de sus goshos dice – Hay momentos en los que un solo daimoku es suficiente y hay muchos otros momentos en los que diez mil daimokus no son suficientes – En otro gosho dice – Acabo de cantar un daimoku para ayudarla a superar su enfermedad – Así que, por supuesto, en ese único daimoku el habría puesto toda su vida.  Sin embargo, algunas veces nos sentimos perezosos o miserables, o molestos, ciertamente no estamos poniendo toda nuestra vida en cada daimoku al principio de nuestra práctica.  Nichrien Daishonin dice – Usted debe cantar una y otra vez, hasta sentirse satisfecho – depende, enteramente, de su naturaleza, de su carácter, del tipo de problemas que usted desea superar, de sus necesidades, de la ligereza o de la densidad de su karma, como solemos llamarle, o del destino, de todo eso depende la cantidad de tiempo que cada persona deberá dedicar a hacer daimoku.

Sin embargo, como una guía general para las personas, se suele decir que si usted verdaderamente desea mantener una fuerza vital fluyendo como una corriente de agua a lo largo de toda su vida un promedio de tres mil daimokus diarios será siempre lo adecuado.  La verdad es que algunas personas pasan días y hasta semanas cantando menos de esa cantidad.  Otros sentirán la necesidad de cantar mucho más que eso.  Al final, lo que importa es el resultado, ¿no es así?  Lo que puedes mostrar por el esfuerzo que has hecho.  Y siempre, si eres honesto contigo mismo, puedes juzgar por ti mismo si debes hacer más daimoku, o si puedes reducir la cantidad de daimokus que estás haciendo.  Sin embargo, siendo seres humanos con un estado de vida negativo activo en nuestras vidas, lo mejor sería hacer un poco más de daimoku y tal vez hacer más daimoku es lo que realmente deseas.  Este es el esfuerzo de Nam ¿no es así?

Entonces, nos sentamos erguidos con nuestros ojos abiertos, no cerrados, Nam Miojo Rengue Kio no se dirige solamente hacia adentro, no es solo introspectivo, aunque incluye la introspección.  Uno debe sentarse erguido con los ojos abiertos y, por supuesto, habiendo creado la causa uno recibe el objeto de devoción, este se llama Gojonzon y es un pergamino con ideogramas chinos dibujados en él – tema de otro estudio – allí se fija la mirada mientras se recita Nam Miojo Rengue Kio.

Si usted no tiene gojonzon todavía lo mejor sería elegir una pared blanca, o el cielo, o lo que quiera que sea que usted elija y que no le vaya a distraer, o a desagradar, como mirar eternamente a un papel tapiz todo el tiempo, podría ser perturbador, algo blanco para concentrar la mente y su vida mientras recita esta palabras.  Obviamente, es algo extraño, no es solo algo extraño para nosotros en occidente.  Algunas veces decimos – “Esto debe ser fácil para los japoneses, o para los chinos” – pero  para ellos resulta ser tan extraño como para nosotros, sentarse erguidos con los ojos abiertos recitando palabras que raramente podemos llegar a comprender, ¿cómo puede esto significar algo?  Sin embargo la verdad es que una vez que comenzamos a cantar, sea una vez, o dos veces, o tres veces, concentrando seriamente nuestras mentes en el sonido de esas palabras, de alguna manera sentimos algo muy profundo.  Y por supuesto, esto ocurre porque estamos despertando el estado de Buda en nuestras vidas.  El estado de Buda en cada una de nuestras vidas responde a las palabras Nam Miojo Rengue Kio.

Así que, lógicamente, se puede decir – “esto es místico” – y pensar en cómo la vida de uno responde a otros sonidos, frecuentemente muy profunda e intensamente también.  El sonido de la música en sus formas variadas, sonidos ruidosos, sonidos disonantes, el canto de los pájaros, sonidos rudos, todos producen efectos profundos en nuestras vidas, ¿no es así?  ¿Qué es lo que está siendo afectado?  El estado de vida, lo que expliqué al principio, entre los cuales estaba el estado de Budeidad.  Por consiguiente, si usted canta Nam Miojo Rengue Kio, que es la vida, o la fuerza de Buda, o la fuerza de la vida en sí misma, por supuesto que la reacción en su vida será profunda, aunque pueda tomar algo de tiempo descubrirlo.  Ciertamente, cuando comencé a practicar me sentí un poco extraño con respecto a la idea de la práctica.  De hecho, la primera vez que canté Nam Miojo Rengue Kio lo hice en secreto cuando nadie me veía, me sentí muy avergonzado sentado allí, un hombre ya maduro, tenía cincuenta años para ese entonces, arrodillándome en mi cuarto mientras recitaba Nam Miojo Rengue Kio.  Especialmente para mí fue de todas maneras algo extremadamente profundo desde el primer momento que lo hice y recuerdo que lo hice por aproximadamente media hora, la primera vez que lo hice, fue una experiencia muy intensa que jamás olvidaré y la cual, por supuesto, influenció por completo toda mi vida, absolutamente, para mejorarla.

Así que lo que quiera que ocurra cuando uno comience a practicar, uno tiene que mantener, lógicamente, una postura seria al respecto, aunque uno no comprenda, vendrán los amigos de confianza a decirnos – “esto funciona” – “este asunto” – ya sabes – “está haciendo que mi vida mejore.”  - Así que algo funciona y lo pruebas, tal vez lo haces por unos minutos, pero lo haces con sinceridad y sin una sola sombra de duda y de inmediato, aunque no se haga presente en apariencia, los efectos comienzan a tomar lugar en tu vida, para luego hacerse manifiestos comparativamente rápido, esta es la verdad.

La gente descubre, rápidamente, que esta práctica funciona en sus vidas; y, por supuesto, nadie puede hacer que uno practique a la fuerza.  Una vez que practicamos, como ustedes ya saben, tenemos un rosario el cual utilizamos para ayudarnos a concentrarnos.  No hay nada bendito o sagrado con respecto al rosario, aunque, de hecho, lógicamente, este se convierte en parte de nuestra vida cuando lo utilizamos con mucha frecuencia.  El rosario, de hecho, representa la verdad de que la vida está en las manos de uno.  Uno lo toma con ambas manos – de esta manera – entre las palmas y los dedos que uno junta y en el estado natural de la oración esto representa que nuestra vida está en nuestras manos.  Aquí está la cabeza, los dos brazos, aquí están las dos piernas y uno lo cruza justo en el medio representando la cintura.  Y cada cuenta es uno de los ciento ocho deseos sobre los que se enseña en el budismo como inherentes en la vida y no los voy a nombrar todos ahora, aunque, de todas formas, tampoco creo que podría hacerlo de memoria.  Luego están también estas cuatro pequeñas cuentas representando las cualidades del Buda, la pureza, la eternidad, la fortaleza y la sabiduría, que surgen como resultado de la práctica.  De hecho, hay también  cuatro significados formales, tres borlas que serían el Buda, la Ley y el Sacerdote, se les conoce como los tres tesoros.  No voy a explicar eso tampoco ahora.  Lo que si quiero enfatizar es que esto representa la vida en sus manos y cada uno, si uno practica como el Buda enseña grandes beneficios llegaran… Y si uno no practica como el Buda enseña…

También cuando uno junta las palmas de las manos esto representa la posesión mutua de los diez mundos.  Cada uno de esos diez estados de vida contiene a los otros diez en sí mimo.  En otras palabras, aún el Buda tiene el estado de infierno, hambre, ira… igual que el estado de infierno de los seres humanos contiene el estado de Buda.  Este es un principio muy importante porque muestra que el Buda es un ser humano y que los seres humanos, todos, tienen la budeidad.  De manera que eso es lo que esta posición representa.  Y de esta manera practicamos, nos sentamos erguidos, alertas, recitando las palabras claramente y resueltamente, sin gritar, ni muy alto, ni muy bajo.  Después de todo, estas palabras expresan el ritmo y la fuerza de la vida.  Así que, con mucha naturalildad y con firmeza, claridad y dinamismo son las mejores palabras que utilizaremos jamás y con mucho ritmo también.  Y a través del canto de Nam Miojo Rengue Kio con nuestras bocas, escuchándolo con nuestros oídos, al mismo tiempo que con nuestra mente, nos concentramos en nuestras oraciones, en nuestros deseos, para el mejoramiento de nuestra vida, y también, para la felicidad de los demás.  Así que el Budismo relaciones la práctica para uno mismo y la práctica para los demás como una necesidad absoluta o parte del ritmo de la vida misma.  Si practicamos para nosotros mismos nada más no estaríamos en sintonía con el ritmo natural de la vida.  Igualmente, si practicamos para los demás solamente no estaremos en ritmo tampoco.  El ritmo de la vida debe nutrirnos tanto a nosotros mismos como a los demás.  Seremos de muy poco uso si solo somos una patética criatura dispersa, hundida y abollada, a la vez, cómo vamos a ser capaces de dar una impresión en los demás.  Debemos tener fortaleza, fuerza vital, energía vibrante, de manera que podamos influenciar nuestro medio ambiente y, de hecho, tener la fortaleza para ayudar a otros.  Así que, esta es la naturaleza de la práctica.

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